Sí, sabemos que hay centros que no utilizan el paquete educativo de Google, o que lo utilizaron pero han optado por otros sistemas menos SaaS (Software as a Service), en parte por la resistencia de una parte del profesorado a aprender nuevas formas de gestión de información, que el alumnado aprende de forma natural para navegar por Internet, para seleccionar plataformas audiovisuales en sus televisores o cuando aprenden el baile de moda en el patio del colegio.
Las TIC en educación van más allá del sistema de almacenamiento, de control de asistencia o de volcado de material académico para que el alumnado investigue en la Red y se diseñe su propio manual de estudio. Las TIC generales son parte fundamental de la educación, tanto como herramienta de aprendizaje como estructura logística.
Las TIC son factor de eficiencia
En ocasiones —en Neula hemos tenido que bregar con esto en no pocas ocasiones—, la reticencia de algunos profesores a planificar sus clases y a informar para poder planificar la comunicación del centro, viene de una improvisación por falta de tiempo para dedicar a enfocarse en la fotografía completa; entre evaluaciones, sesiones grupales, reuniones de nivel, de grupo, asambleas y las gestiones administrativas, el tiempo disponible es mucho menor.
Un centro con más de 50 profesionales de la educación sin un CRM, es un centro que va a perder mucho tiempo en las gestiones ordinarias. Solicitar fotocopias en papel, reservar salas mediante un correo que va a leerse dos días después de la fecha solicitada, o incluso el sistema de fichaje, son sólo tres checks que un CRM puede facilitar y aportar eficiencia en el tiempo.
Y quien dice un CRM, habla también de un sistema más genérico de atribución y seguimiento de tareas, al estilo de Trello u otras aplicaciones similares. Su uso sencillo, integrado en los smartphones y ordenadores y de gran escalabilidad, permiten una planificación y comunicación inmediatas, en remoto, que puede ahorrar horas de reuniones, de cuadrado de agendas o de “lo olvidé porque lo tenía apuntado en la agenda, y la dejé en casa”. Esa ineficiencia puede valorarse en dinero, y el monto podría asustar a más de uno.
Las TIC son factor de aprendizaje
Si miramos al público beneficiario del servicio, al alumnado, y pensamos en cuánto saben ya esos internautas nativos, podremos hacernos una idea de la dualidad entre generaciones y muy especialmente entre profesorado y alumnado. Los adelantos tecnológicos actuales ofrecen una mayor ventaja para los early adopters y una gran desventaja para quienes presentan aversión al cambio, quienes rechazan seguir formándose, o que creen que con una cuenta de correo electrónico y un chat en Classroom, es suficiente para controlar y enriquecer la formación de veinticinco preadolescentes.
De esos, la mitad ya cuenta con smartphone, con perfil en TikTok (y consumen muchos de los retos virales, no sólo de los bailes) y están descubriendo apps de alteración de la voz o de generación audiovisual con IA.
Las TIC, entonces, son un factor de aprendizaje mutuo: del alumnado hacia el profesorado, y viceversa; pero es que incluso las familias entran en esa ecuación. Formar a las familias que tengan interés, en conocer y aprovechar las herramientas que usan sus hijos e hijas y su profesorado, es un paso muy importante para brindar el apoyo que tal vez necesiten en su etapa educativa.
De hecho, es posible que algunos progenitores que estén leyendo esta entrada, no hayan entrado nunca a Classroom o incluso que les suene a algo muy extraño. En Neula ponemos remedio a eso.
Las TIC son parte de la educación
Las tecnologías de la información y de la comunicación llevan mucho tiempo siendo el presente, pero la aversión al cambio o los riesgos de un mal uso, las han restringido a un espacio de mayor control, hasta que una parte del profesorado se ha formado en esas herramientas, ha conocido su potencialidad y se ha aplicado dentro de las aulas. Sin embargo, el dinamismo de las TIC ya las ha vuelto obsoletas, porque han aparecido otras nuevas mucho más modernas, eficientes y que permiten una escalabilidad en educación muy importante.
Las TIC son parte de la educación, más allá del debate sobre pantallas sí o pantallas no, porque las TIC son más que pantallas. Las TIC son la domótica que puede programar una temperatura para hacer más acogedora un aula, que puede revisar que un trabajo no haya sido generado por IA, pero que potencie la creación literaria con apoyo de ella. Las TIC pueden inhibir el Wifi durante un examen o permitir una reunión online con alumnado de otros países del mundo, para marcar un orden del día en el ejercicio que un grupo de primero de bachillerato va a celebrar en el Parlamento Europeo dentro de tres meses.
Las TIC son mucho más que el Classroom, y en Neula trabajamos con ellas como recursos y como material de formación, para agilizar procesos, para facilitar una parte del ingente trabajo del profesorado, y para conectar a madres y padres con el día a día de sus hijos e hijas. Porque conocer las herramientas es el paso más importante para saber aprovechar todas sus potencialidades.
